“Llueve mucho”, pero ¿ qué o quién llueve?

“¡Buenos días mis amigos marinos!. Hoy tendremos un día movidito en nuestro apreciado océano, hoy va a llover, tronar, e incluso puede llegar a granizar al anochecer, tengan mucho cuidado y cuiden de sus pequeños”, esto es lo que ha dicho esta mañana mi buen amigo el bogavante meteorólogo. Todo esto me ha llevado a mi siguiente investigación: ¿los verbos meteorológicos tienen sujeto?, ¿ llover se puede conjugar en todos los tiempos verbales?. Investiguemos pues.

Para empezar diré que los verbos meteorológicos son verbos defectivos , es decir, los que carecen de alguna de las conjugaciones. En este caso,  la mayoría de los verbos  meteorológicos solo pueden conjugarse en tercera persona.

Las oraciones con verbos meteorológicos son consideradas oraciones impersonales verdaderas: no tienen sujeto ni pueden tenerlo. Los considerados verbos meteorológicos son: llover, granizar, amanecer, tronar, atardecer,…; éstos verbos también pueden ser llamados unipersonales o terciopersonales. Cuando son utilizados de forma metafórica suelen ir acompañados de sujeto: ” Amanecerá Dios y medraremos”, ” caen chuzos de punta”,…(otros ejemplos)

En otras lenguas que admiten la ausencia de un sujeto léxico, aparece un pronombre personal vacío de significado(expletivo): it rains, il pleut,…

 

Usamos estos verbos en nuestro día a día, sin pensar en todo esto. Aqui os dejo algunos ejemplos de canciones y unos artículos muy interesantes sobre el tema:

La impersonalidad de los verbos meteorológicos: una explicación pramático-discursiva
Los orígenes de ciertas expresiones meteorológicas: sobre un ejemplo del libro de Alexandre

marzo 9, 2009. temario. Deja un comentario.

¿Lo vi o Le vi?

Hace varios días, me fui de visita a un pueblo perdido de las profundidades, donde tocaba mi grupo favorito “Bogavantes del Verso”.

Cuando procedía a comprar las entradas, oí una voz lejana diciendo, “yo ya los vi…”. Eso me llamo mucho la atención, así que me fijé en este característico rasgo.

Todos sus bogabitantes, tienen como costumbre referirse al masculino como lo o los. Eso me creó tanta curiosidad que decidí buscar acerca de este fenómeno.

   

Sin perder tiempo, me puse manos a la obra, y buceando en la biblioteca submarina central, conseguí varios libros. Pues bien, esto es lo que encontré:

 

 Según el DRAE, el concepto de  loísmo se define como el error consistente en el uso de lo y los en vez del pronombre él en función del dativo.

 Pero fuera de estas complejas definiciones, podemos referirnos a este fenómeno como el uso del pronombre lo para el complemento indirecto, que apareció en España en la Castilla Primitiva durante la Edad Media.  Éste fenómeno se considera siempre incorrecto, y se percibe como vulgar (denominado así por la RAE desde 1984), por lo que no es muy frecuente usarlo en la lengua escrita y raramente podemos encontrarlo.

 Pero llevémoslo a la práctica, con varios ejemplos:      

   Lo animó su cuñado, empleado en la americana Brown&root [La Voz de Galicia (España), 1-03-09]

  Mientras que la forma correcta sería esta:

         No voy a matar al león porque le tengo el debido respeto [El País (España), 1-03-09]

Sin embargo,  en ciertos contextos sintácticos no sabemos si ese “lo” se refiere al complemento directo o al indirecto. Esto se debe al uso erróneo de los pronombres átonos de tercera persona. También aparecen otras construcciones en contraposición al leísmo, así como  el uso en las oraciones impersonales.

 No obstante, el loísmo no solo depende del contexto sintáctico, sino también de la gramática. Otros usos loístas se producen por la construcción de este con un sustantivo que actúa como complemento directo  y que se comportan como semilocuciones verbales. Con esto nos referimos a formas como echar un vistazo, prender fuego, etc. De esta forma el complemento directo pasa a ser indirecto si la frase actúa como semilocución.

 Actualmente, tiene un uso diferente como complemento directo, de modo que actúa como aquel que se refiere al CD, pero que el español utilizaría otra forma pronominal de acuerdo con el genero o número del antecedente, y se da sobre todo en zonas donde el español ha estado en contacto con otras lenguas.

 Este tipo de lenguaje lo usan sobre todo las clases sociales bajas así como las sociedades rurales. Sin embargo, destacan varias zonas que usan este pronombre:

         Por una parte la zona andina de Perú, Bolivia y norte de Argentina, donde la convivencia entre el español y dialectos como el quechua: dado que estas lenguas no cuentan con distinción de género y de número, se usa como complemento directo sin distinciones algunas.

          Por otra parte,  en el norte de España: se refiere a aquellos dialectos en contacto con el asturleonés oriental, que usaba los pronombres átonos de tercera persona en función de su contabilidad o inexistencia de ella. Por ello, el pronombre “lo” se usa sobre todo cuando el antecedente es un sustantivo no contable, ya sea masculino o femenino.

 Así pués, os espero como siempre la semana que viene con una nueva curiosidad. ¡Hasta la semana que viene, mis Queridos Bogavantes!

Bibliografía:
 
BUSTOS, Alberto. Blog de lengua española o Bitácora de un hablante de castellano. http://blog.lengua-e.com/ [En línea: 1-03-09].
 
 
 
 
 
 
 

 

marzo 2, 2009. temario. Deja un comentario.

Poeta y poetisa

Desde que hace algunas semanas algún Dios marino me concedió el prodigioso don del habla, me estoy aficionando bastante a la poesía. Ayer, sin ir mas lejos, descubrí algunos poemas de Gloria Fuertes, que por cierto se refirió con frencuencia en sus poemas al colectivo animal. Pero, como suele ocurrirme, mi infatigable sed de conocimiento me llevó por otros vericuetos muy distintos. Buceando por la red (mis aguas preferidas) una duda asaltó mi exoesqueleto de repente ¿cómo se llama a la mujer que realiza el oficio de escribir poesía, “poeta” o “poetisa”?. Gloria Fuertes prefería ser llamada poeta, sin embargo, otras literatas como Ana Rossetti, defendían la terminación específica femenina. Bien, este humilde crustáceo se dispone a disipar algunas dudas al respecto.

Según el DRAE, poeta es la persona que compone obras poéticas y está dotada de las facultades necesarias para componerlas. Esta acepción incluye, por lo tanto, tanto al sexo masculino como al femenino (nombre común en cuanto al género). Pero existe otro término disponible, el de poetisa, “Mujer que compone obras poéticas y está dotada de las facultades necesarias para componerlas.” Este último procede del latín “poetissa”, por lo que no pertenece a esa amplia categoría de vocablos con morfema de sexo femenino que han proliferado en los últimos tiempos, debido a la incorporación de la mujer a la esfera pública (jueza, presidenta, alcaldesa...)

En la lengua castellana, la primera documentación  para poetisa se registra en 1508 en el Corpus Diacrónico del Español (CORDE) para referirse a poetisas griegas Safo y Herina inconete: acceso 8-2-09]. Pero, aun cuando cinco siglos de historia avalan su vigencia, esta terminación no ha estado exenta de cierta polémica, y actualmente muchas mujeres-poetas rechazan ser denominadas así.  Y es que, como ha ocurrido con frecuencia con los nombres de profesión femeninos, poetisa históricamente ha poseído connotaciones negativas. El término se utilizaba para expresar cursilería y afección, y se refería de esta manera a aquellas mujeres que componían mala poesía. Clarín llego a decir que “La poetisa fea, cuando no llega a poeta, no suele ser más que una fea que se hace el amor en verso a sí misma”. Gloria Fuertes expresaba sin tapujos su rechazo a dicha fórmula “Hago versos señores, hago versos, / pero no me gusta que me llamen poetisa”. [Rinconete: acceso 9-1-09].

José Martínez de Sousa, en su diccionario de dudas, se refiere al tema así:

No se entiende por qué esta forma [poetisa] es rechazada precisamente por las mujeres que escriben poesía, algunas de las cuales tienden a decir de sí que son poetas. El peligro que se corre con estas decisiones es que dentro de un tiempo a alguien se le ocurra convertir poeta masculino en *poeto… Ya se ha dado con una pareja como modista/modisto.[el cajetín de la Lengua: [acceso 9-1-09].

Actualmente, ambas denominaciones son correctas, y la elección de una u otra se somete únicamente a criterios personales. Aun así, es curioso cómo las propias mujeres optan en muchas ocasiones por las fórmulas masculinas para referirse a su trabajos. Esto es, medico en lugar de médica, ingeniero en lugar de ingeniera o arquitecto en lugar de arquitecta. Se me ocurre que esta no es una elección inocente, sino impregnada de trasfondos sociales importantes. Temo que muchas mujeres rechazan el morfema de género por carecer éste del prestigio social o respetabilidad del que gozan sus equivalentes masculinos.

febrero 9, 2009. curiosidades del lenguaje, temario. Deja un comentario.

Nombres epicenos en cuanto al género

Los nombres epicenos son los que poseen una sola forma, o bien masculina o bien femenina, para expresar ambos sexos. Epiceno viene de la locución griega ἐπίκοινος, que significa común.

Según el diccionario de la RAE los sustantivos epicenos son los que, designando seres animados, tienen una sola forma, a la que corresponde un sólo género gramatical, para referirse, indistintamente, a individuos de uno u otro sexo. En este caso, el género gramatical es independiente del sexo del referente. La concordancia debe establecerse siempre en función del género gramatical del sustantivo epiceno, y no en función del sexo del referente.

Hay epicenos masculinos (avestruz, gazpacho,pez, delfín, personaje) y epicenos femeninos(serpiente, hormiga, persona). Se suele especificar del género del que se habla aludiendo por ejemplo a macho y hembra en animales,o a hombre y mujer en personas. Por ejemplo:

Un pez hembra depositaba sus huevos bajo un pez macho de su especie para su futura procreación.

La víctima era un hombre de 57 años de edad que falleció al salirse de la vía el coche en el que circulaba […] (Sur Digital (España), 20-10-2007, blog de lengua)

Articulos de opinión sobre el tema: El País, diario siglo XXI

febrero 3, 2009. Etiquetas: , , . temario. Deja un comentario.